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CUANDO EL MINISTRO DECIDE QUIÉN PUEDE HABLAR Durante la intervención de ayer en el Congreso de los Diputados, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, anunció la celebración de una reunión “con los sindicatos del sector ferroviario”, omitiendo deliberadamente que el SFF-CGT, entre otros, no ha sido convocado. A simple vista podría parecer un error o un despiste, pero no lo es: se trata de una decisión política consciente para apartar a una parte de la representación legal de las personas trabajadoras. Y eso, no es solo un desprecio: es una irresponsabilidad.
SILENCIAR A QUIENES ADVIERTEN NO ARREGLA EL COLAPSO
Dejar fuera a uno de los sindicatos con mayor implantación y representación en Adif, Renfe, Iryo, Ouigo y Serveo, no “agiliza” nada: debilita cualquier intento serio de solución. El mensaje es claro: no se sienta con quien no le garantiza la foto y el relato, apartando a quien ha venido señalando —con hechos y por escrito— las grietas reales del sistema.
No es la primera vez que el SFF-CGT tiene conocimiento de decisiones o anuncios del Ministerio a través de comparecencias públicas en el Congreso, sin información previa ni diálogo con la representación legal de las personas trabajadoras. Así ocurrió con el anuncio del despido de un trabajador de Renfe tras las últimas huelgas por el traspaso de Rodalies, o ahora con esta convocatoria limitada a SEMAF, UGT y CCOO.
SIN TODOS LOS ACTORES, NO HAY SOLUCIÓN: ES UN PARCHE
No se puede hablar de seguridad ferroviaria, de calidad del servicio ni de condiciones laborales excluyendo a parte de la representación legal de las personas trabajadoras. La crisis del ferrocarril no se resuelve por colectivos aislados, ni por empresas, ni mediante acuerdos parciales. Exige corresponsabilidad y participación real de los ministerios competentes, la AESF, las empresas públicas y privadas y el conjunto de la RLPT.
El SFF-CGT ya solicitó en septiembre una reunión urgente para alertar de deficiencias graves en mantenimiento y prevención. No hubo respuesta. Hoy, cuando el sistema vuelve a evidenciar un deterioro, se pretende limitar el debate excluyendo a quienes resultan incómodos para el Ministro.
MOLESTA LO QUE DECIMOS
Que se nos excluya mientras el ferrocarril se degrada solo confirma un hecho: se busca un sector sin oposición, sin crítica y sin debate. Pero las plantillas no son un decorado. El ferrocarril lo sostenemos las personas que trabajamos en el cada día.
Por eso lo decimos con claridad: sin voz a la plantilla, no hay salida real al conflicto, y las huelgas convocadas para los días 9, 10 y 11 de febrero de 2026 son la consecuencia directa de cerrar las puertas al diálogo real.
SFF-CGT. POR EL FUTURO DEL FERROCARRIL
 COMUNICADO Anexo
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